Pedro Delgado Machado

Lunes, 11 de junio de 2012









   Foto: Google

Kurt Lewin fue un Psicólogo Social de origen alemán residenciado en EEUU   que vivió hasta mediados del siglo pasado y estudió la relación entre estilo de liderazgo y  agresividad. La efervescencia de la segunda guerra mundial le imprimió un carácter pasional a sus escritos, sin por ello quitarle méritos.

El y su equipo,  trabajó con  grupos de escolares, que se reunían después de clase en un club destinado a hacer trabajos manuales. Los grupos estaban a cargo de adultos con instrucciones precisas sobre el tipo de liderazgo que debían ejercer. Hubo grupos con líderes autocráticos, otros con lideres pasivos y otros democráticos.

Los líderes autocráticos impusieron a sus grupos los acuerdos logrados en los grupos democráticos, de manera que se hacía el mismo trabajo en los dos tipos de grupo, con la diferencia  que en el primero era producto de una decisión del grupo y en los autocráticos, era impuesto por el líder. Este imponía como se distribuían los niños en el trabajo, sin considerar las preferencias. Su actitud sin embargo era amigable..

Los líderes pasivos permitieron que los niños hicieran los que le venía en gana, y actuaran sin guía. No participaban ni ofrecían ayuda a menos que se lo pidieran. No elogiaban ni culpaban a nadie. Los niños rara vez pidieron información y menos aún, ayuda.

En los grupos democráticos los líderes discutían con los niños lo que había de hacerse y la decisión final quedaba en manos del grupo, el líder actuaba como facilitador.

En los grupos de liderazgo autocrático se creó un ambiente de mucha agresividad. Temían al líder y empleaban formas directas de agresión entre ellos e  indirectas con el lider. Cuando no estaba el líder, violaban las normas y estropeaban los materiales. Despreciaban el trabajo de los demás y no querían cooperar. En un caso concentraron su hostilidad sobre un niño que abandonó el grupo. No sonreían, ni bromeaban ni jugaban juntos.

Los grupos dejados a su voluntad tuvieron un ambiente caótico. Había  agresividad, aunque aparentemente sin la tensión detectada en los grupos autoritarios.

Los niños de  grupos democráticos actuaron en forma muy distinta.. Fueron más productivos que los demás, trabajaban en equipo y con gusto y esperaban con ansia las reuniones. Admiraban el trabajo  de los más hábiles sin mostrar envidia. Las críticas que se hacían entre sí sobre sus trabajos eran constructivas y objetivas. Si el monitor dejaba la sala, el trabajo proseguía sin problemas. La productividad fue mejor en cantidad y calidad, que la de los otros grupos.

Durante el estudio se cambió a los niños de grupos entremezclándolos, y los resultados se mantuvieron. Se concluyó entonces que el tipo de liderazgo es decisivo en la conducta del grupo.

Varios estudios recientes demuestran lo mismo, sobre todo que los miembros de grupos autocráticos, tienden a ser agresivos entre ellos y con los demás. No toleran la crítica externa y tienen poca capacidad de autocrítica.

A buen entendedor, pocas palabras.

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Etiquetas: Liderazgo, agresividad, y

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