Re-pensar a Pichón Riviere

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Re-pensar a Pichón Riviere

Les propongo trabajar la praxis desarrollada por el Dr. Enrique Pichón Riveire. La idea no es solo debatir desde la teoría sino también desde la practica, ejemplificando, conceptos tales como Rol, Emergente, Portavoz, GO, etc.

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Volver a Pichon Rivière - Fuente: http://www.topia.com.ar/articulos/805-mem10.htm

Volver a Pichon Rivière

Alejandro Vainer
alejandro.vainer@topia.com.ar

Publicado en Clepios, una revista para residentes de Salud Mental , Nº22, diciembre 2000.

Una y otra vez lo mismo. Cada vez que concurro a Congresos, Jornadas y otras actividades supuestamente científicas la misma escena. Los horarios se estiran. Las ponencias no tienen límite alguno. Los monólogos abundan. No queda tiempo para las preguntas y finalmente hay poco intercambio. A lo sumo hay ciertas alabanzas y agradecimientos del caso. Como los horarios van bien apretados los de la mesa siguiente ganan el espacio a veces por desalojo a los empujones. Pero nada nuevo traen. Otra vez se repite la misma situación.

Esto me recuerda situaciones cuando era residente. El típico caso del Ateneo Clínico. Empieza tarde. El ambiente está tenso. Hay pocas preguntas y menos discusión. De vez en cuando algún cruce que termina en una explosión. Se argumenta que no se puede discutir porque se piensa diferente (¿quién puede polemizar con alguien que piense igual?).

Estas dos actividades tienen algunas diferencias.

En la primera situación hay un coordinador de la actividad explícito. Juro que figura en el programa. Haciendo un breve análisis de quiénes son “los figurones” llego a la conclusión que el cargo otorgado es más honorífico que operativo. Merece estar allí, pero no hace nada de lo que implica coordinar. Deja que los participantes hagan y deshagan en el mejor de los casos. En los peores, se apropia del micrófono y toma la actividad por asalto, dejando a público y oradores atados de pies y manos.

En la segunda, la del Ateneo , no hay coordinador explícito. Implícitamente los jefes de residentes son quienes debieran garantizar la actividad. Pero la mayoría de las veces no se reconocen como coordinadores del Ateneo. Así el grupo queda librado a su propia dinámica, que es como dejar un barco a la deriva. Se puede llegar a muchos lugares, aunque no siempre sean los deseados.

¿Cuáles son las similitudes? El punto central. A grandes rasgos podemos decir que toda actividad grupal tiene un coordinador cuya función es garantizar que se cumpla con la tarea prevista. En las dos actividades mencionadas el lugar de la coordinación queda vacante por diferentes motivos. Y la tarea prevista, desde los horarios estipulados hasta la producción de inteligencia, en manos del azar de la dinámica grupal.

La desaparición de lo grupal del campo de la salud mental se produjo en la última dictadura donde se prohibió concretamente todo el trabajo con grupos por la sospecha de que todo grupo era “subversivo”. La mayoría de los trabajadores de salud mental tuvieron que dejar, entre tantas otras cosas, las prácticas con grupos. Hasta ese momento aquí se habían producido desde teorías hasta técnicas originales. Es imposible mencionarlas todas, por eso partiremos del origen.

Enrique Pichon Rivière, quien bien puede merecerse el lugar del padre del psicoanálisis en la Argentina, también fue el padre de lo grupal aquí. Y no solamente en grupos terapéuticos. Proponía un dispositivo original, los grupos operativos, que implicaba un trabajo centrado en los obstáculos que suscitaba la tarea emprendida, sea o no terapéutica. Se suele decir que el “acta de nacimiento” de los grupos operativos fue la llamada Experiencia Rosario , realizada en 1958. Allí casi mil personas reflexionaron operativamente acerca de la ciudad en un dispositivo que intercalaba ponencias con sesiones de grupos pequeños homogéneos y heterogéneos. En los mismos “el coordinador actuaba como orientador favoreciendo la comunicación intragrupal ”, y tenía la función de “lograr una comunicación dentro del grupo que se mantenga activa, es decir, creadora” (“Técnica de Grupos Operativos”. El Proceso Grupal) . La actividad fue realizada por Pichon y su equipo de coordinadores, que desde ya se sostenían en la tarea con reuniones supervisando con él mismo la tarea.

Han pasado más de 40 años. Pero la historia no siempre avanza hacia el futuro. Retomar elementos que aparentemente yacen en el pasado como la necesariedad de coordinación grupal en situaciones grupales. Porque actualmente casi nadie considera que quien coordina una actividad de las mencionadas anteriormente tiene que conocer algo de los fundamentos de lo grupal. O más aún, ¿Cuántos coordinadores de equipos en salud mental (desde un jefe de residentes hasta un jefe de Servicio) se forman y actualizan en el trabajo con grupos humanos?

Por todo esto nos es imprescindible volver a Pichon Rivière y a los grupos. Un regreso no para repetir a la letra, sino para avanzar.

Porque no contar con los abordajes grupales no sólo nos deja sin esa herramienta terapéutica. Nos condena a la imposibilidad de implementar los mejores caminos para las producciones y los intercambios que nos exigen las complejas problemáticas actuales.

Fuente: http://www.topia.com.ar/articulos/805-mem10.htm

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Comentario de Juan del CESA el septiembre 8, 2009 a las 5:38pm
El rol del Observador de Grupos

La tarea del observador en el trabajo con grupos, consiste en el registro de datos que permitan el planteamiento de hipótesis acerca del desarrollo del proceso de interacción de un grupo, en relación con sus objetivos, con las modalidades de abordaje de la tarea, con los obstáculos que se presentan en ella, con la resolución o no de esas dificultades, etc.

La función de observación, implica tanto la recolección de información como el análisis e interpretación de esos datos; esa lectura, desde un marco conceptual, referencial y operativo, facilita el seguimiento del proceso y ayuda a seleccionar y jerarquizar algunos datos en desmedro de otros. Esta función no es exclusiva del observador, sino que es realizada, también, por el coordinador del grupo, permitiendo al equipo la formulación de hipótesis y la toma de decisiones para el mejor desenvolvimiento del grupo.

Es muy importante en el cumplimiento de esta función, el desarrollo de la autoconciencia, la adquisición o el aumento de la tolerancia a la frustración y de la tolerancia a la espera. Cuando se observa hay que aprender a controlar la ansiedad. Esta, muchas veces se presenta, como ganas de gritar o salir corriendo. Van a tener que aprender a tolerar ese tiempo de espera hasta salir del grupo y encontrarse con el coordinador para hablar de lo que sintieron. En esos momentos si pueden escribir lo que les pasa y de alguna manera descargar las ansiedades.

La tolerancia a la frustración va a jugar un papel importante durante este proceso porque, al principio, va a haber indicios que parecen poco importantes en relación a la expectativa frente al rol. Primero tendrán que aprender a mirar, saber cómo identificar a los integrantes, aprender los nombres, cada uno con su tiempo; cómo van a registrar, a abreviar. Esto es un aprendizaje imprescindible. Otro aprendizaje necesario es ir sabiendo que no se comprende o entiende al grupo desde la primera reunión. Esto puede ser tranquilizante pero también frustrante.

El Observador, al ocupar un rol desde el silencio, es decir, sin la exigencia de participación verbal, puede ir leyendo la dinámica grupal desde una distancia que le permitirá, a posteriori, realizar una devolución de los emergentes.
Para hilvanar hipótesis que ayuden a la comprensión del proceso grupal, van a tener que darse tiempo. Desde este punto de vista, su rol es específico y se transforma en un co-pensor del coordinador, lo que enriquecerá permanentemente la tarea.

El aprender a observar no es una tarea fácil; por el contrario, presenta algunas dificultades. El hecho de no participar de la interacción verbal, no lo margina del despliegue de los procesos transferenciales y contratransferenciales que se producen en el ámbito grupal y tampoco lo libera de vivenciar las identificaciones con los integrantes. Al mismo tiempo, esta función requiere un nivel de objetividad muy difícil de lograr al principio.

El instrumento de registro para esta función es la Crónica; ésta da cuenta de todo lo acontecido en el trabajo grupal, tanto de los elementos explícitos como de los implícitos, con los cuales el observador va pensando en ciertas hipótesis. Al mismo tiempo, en ella también se registran todas las vivencias, sentimientos, sensaciones, que el observador va experimentando a partir de la interacción grupal.
Es por eso que sugerimos dividir la hoja del registro en dos partes verticales para anotar las intervenciones de los integrantes, sobre la izquierda, y todo lo que le pasa y siente el observador, sobre la derecha.

Se pueden diferenciar cuatro etapas en la construcción del rol:

1) La construcción del lugar:

Esto implica ir pasando de integrante a observador. En un comienzo uno se ubica, desde el lugar conocido, o sea como un integrante más. Pero, el lugar de silencio que impone el encuadre, ayuda a la búsqueda de otra ubicación y a encontrar la distancia necesaria. En las primeras reuniones el observador se diferencia poco del integrante, en especial desde su mundo interno.

Cuando el grupo trabaja, él desde su lugar, discute la temática, toma partido en las discusiones y pierde de vista la totalidad. Las vivencias del grupo reactualizan sus propias experiencias, lo que se transforma en obstáculo para la observación propiamente dicha. Debe entrenarse en ver, oír y registrar, y esto parece sencillo pero lleva su tiempo. Por eso es habitual que las crónicas, en este inicio, sean ilegibles, inconexas, espacios en blanco (lagunas), o alteraciones, que van desde malos entendidos hasta frases no dichas.

2) El nivel descriptivo:

A medida que el observador se va instalando en su lugar, va disminuyendo su ansiedad y puede aprender a mirar el grupo, las conductas que se suceden, y entonces, registrar lo obvio, lo observable. En esta etapa hay como un deseo de interpretar lo que pasa y no describir lo que se ve; esto está ligado a otros temas: lo objetivo y lo subjetivo, y la posibilidad de descentramiento. Es necesario aprender a diferenciar lo que es mío de lo que es de los demás, realizar un relato descriptivo de lo sucedido. (la objetividad absoluta es imposible).

3) El nivel interpretativo:

A partir de lo observado se pueden formular hipótesis, es decir, darle un significado al acontecer grupal. Ello implica el aprendizaje de la lectura de lo latente. Es posible acceder a este nivel si el observador ha logrado aprender a describir el proceso; ha aprendido a diferenciar lo que le pasa al grupo y lo que le pasa a él; si tiene un conocimiento más profundo del proceso grupal y si se apoya en la lectura de bibliografía al respecto. Al principio, dichas hipótesis quedan a cargo del coordinador, quien muchas veces, las llevará al grupo a través de intervenciones, que podrán ser operativas o no. La continuidad del proceso lo dirá.

4) El nivel estratégico:

En las reuniones de equipo, cuando se comparte la lectura y análisis de las crónicas, se podrán ajustar estrategias en relación al grupo. Por ejemplo, privilegiar determinada línea de intervención, pensar algunas técnicas facilitadoras, promover la participación de los más silenciosos, etc.

Todo proceso grupal presenta diferentes momentos, en cada uno de los cuales es preciso prestar más atención a determinados indicios:

En la Apertura, o sea en la iniciación formal de la reunión grupal, se puede observar: asistencia, puntualidad, formas de entrar de las personas (solas, en subgrupos, etc.). Conversaciones previas a la iniciación del grupo (qué características tienen). Cómo se disponen espacialmente (si hay obligaciones, situaciones significativas, etc.). Qué actitudes corporales adoptan. Cómo se desarrolla la dirección de la comunicación; si hay silencios, de qué tipo, muchos, pocos. Cómo es el clima grupal (tenso, afectivo, hostil). Características de las primeras intervenciones: si inicia un integrante o el coordinador, si hay cambios, situaciones significativas, etc. Cuál es el tema que se aborda en este momento grupal y cómo se lo aborda (directa o indirectamente).

En este primer momento se puede analizar, a partir de la apertura, cómo es la relación con la tarea (positiva, negativa, con obstáculos) y el monto de pre-tarea, en el sentido de formas evitativas de la temática o estereotipos. También se pueden ver los roles que se ponen en juego en este momento.

Ya es posible plantearse algunas hipótesis en relación a las dificultades que se presentan con la tarea y a la resolución de las mismas por el grupo, teniendo en cuenta el tipo de ansiedades que se manifiestan, explícita o implícitamente.

En el momento de Desarrollo, es decir del desenvolvimiento, el grupo está instalado en la situación grupal. En ella se puede observar a cada uno de los elementos del cono invertido descripto por E. Pichon Riviére y que representa las diferentes líneas de fuerza que se dan en un proceso grupal:

Pertenencia: hay facilidades para comunicarse, grados de receptividad, códigos y el lenguaje de los integrantes incluye al grupo. Aparecen referencias a otros grupos. Esta pertenencia puede estar vinculada a la tarea o apoyada solamente en necesidades afectivas. En relación a reuniones anteriores, ¿creció, disminuyó o se mantuvo igual?; ¿frente a qué situaciones?. Es posible en este punto pensar qué favoreció la pertenencia y qué la obstaculizó.

Cooperación: ésta se puede observar a través de la participación en el diálogo de muchos de los integrantes o, por el contrario, de sólo algunos; estos ¿aportan coherentemente a la tarea?, ¿ayudan a integrar los aportes o compiten entre ellos?, produciendo de esta manera situaciones dilemáticas. En este momento se visualizan roles complementarios o suplementarios. Es posible evaluar aquí el grado de cooperación que se ha desarrollado en el trabajo grupal y su fluctuación en relación a determinados temas o situaciones.

Pertinencia: ésta se puede visualizar en la direccionalidad con la tarea, es decir, si los aportes fueron adecuados, enriquecedores. Significa verificar cómo se conectaron con ella, qué temas trataron, si hubo déficit en el nivel de información. Qué obstáculos se opusieron al logro de esa pertinencia o qué otros la favorecieron.

Comunicación: ¿se produce en el grupo una interacción verbal intensa, escasa, regular?; hay comunicación gestual; se escuchan, son receptivos? ¿Qué tipo de códigos se juegan en la interacción; algún integrante o subgrupo se queda marginado? ¿Cuáles son las direcciones de la comunicación; hacia el coordinador, hacia un integrante determinado, a subgrupos, etc.? ¿Qué obstáculos se produjeron y qué situaciones favorecieron la comunicación?

Aprendizaje: Síntesis instrumentales logradas por el grupo. ¿Pudieron realizar proceso de discriminación e integración?; ¿se puede decir que hubo producción grupal, desarrollo de la creatividad?, ¿se observan modificaciones en relación al pensar, a los estereotipos? ¿Cuál es la reacción frente a los señalamientos del coordinador? ¿El grupo se visualiza a sí mismo pensando, aprendiendo? ¿Se va configurando un ECRO común?

Tele – Clima Grupal: ¿es predominantemente afectivo, cálido, hostil? ¿El clima del grupo es de valorización de los miembros, de rechazo? ¿Los integrantes buscan contacto, lo eluden? ¿Se dan situaciones de liderazgo, de qué tipo? ¿Ante qué situaciones el clima varía?
Las hipótesis generales sobre el desarrollo grupal se pueden visualizar en relación con la tarea en términos de articulación de la pertinencia (lo prescripto, la elaboración de ansiedades y formas de interacción) y en cada momento de la misma.

Monto de Pre- Tarea: Técnicas evitativas, defensivas, destinadas a defender a los integrantes de las ansiedades que implica la realización de la tarea (cambio). Intensidad. Características. Momentos y situaciones ante los cuales el grupo apeló a estas técnicas.

Monto de Tarea: Momentos en que le grupo logra el esclarecimiento, elaboración de ansiedades que le permite la penetración del objeto de conocimiento, la modificación en las formas de interacción, la incorporación de recursos, la apertura hacia la planificación. Procesos articulados de discriminación e integración. Situaciones en que se dio la tarea. Modificaciones significativas del proceso grupal.

Actitud ante el cambio: positiva, resistente.

Proyecto: El grupo relacionado positivamente con su objeto y adquiriendo identidad a través de la tarea, planifica, regula su acción. (¿Se dio, no se dio, ante qué situaciones?). Realizabilidad y pertinencia del proyecto grupal.

Cierre: o momento de clausura de la reunión. Actitud del grupo ante la finalización de la reunión. (¿Lo advierte, no lo advierte?). ¿Se da una síntesis de la tarea? Esta síntesis la hace el coordinador o un integrante? Clima que caracteriza a este momento grupal. ¿Los roles se mantuvieron fijos o se dio movilidad?

Estas ideas pretenden acompañar al lector en el aprendizaje de este rol. Las mismas surgieron del intercambio de experiencias en equipos, durante muchos años de trabajo con grupos y también de los aportes de colegas y maestros de la psicología social. Por lo tanto podemos decir que ya pertenecen al colectivo social.

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FUENTE: http://74.125.95.132/search?q=cache:A15M1_zC9foJ:dinamicasgrupales.blogspot.com/2008/06/el-rol-del-observador-de-grupos.html+rol+tarea+observador+grupos&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=ar
Comentario de Juan del CESA el agosto 18, 2009 a las 2:08pm
Valioso aporte tu experiencia Alicia. Muchas gracias. !!
Comentario de juan carlos mesa el agosto 18, 2009 a las 1:38pm
Alicia , muy interesante alli pon este concepto .Acompañar desde la asimetría , si no es molestia y te cae bien solicito que me lo desarrolles en que consiste, gracias .-
Comentario de Alicia Beatriz Gonzalez Lemmi el agosto 1, 2009 a las 3:56pm
Hola a todos un placer leerlos y compartir este espacio con la intención de seguir aprendiendo y aportar desde mi modesto lugar de estudiante ,de operador de psic social ,posición que nunca debemos abandonar ya que como dice Pichón somos productores y producidos preparandonos para hacer el necesario salto culitativo .
Les queria comentar que me toco desplazarme de mi rol de alumna y ser coordinadora del foro una semana en la ultima parte del cuatrimestre de segundo ,fue una experiencia muy enriquecedora ya que aprender a escuchar al otro .y silenciosamente ir leyendolo e hilando lo que subyase en la conversación poniendo distancia no es fácil .Pero la praxis supero la ansiedad y fue fluyendo y asi se construyo una riquisima conversación .El tema fue :definir el rol del piscologo social entre todos desde nuestra manera de pensar sentir y hacer ?----
CONCLUSIONES :Llegamos ha esta profesión por vocación ,elección o quizás por curiosidad de saber como son las relaciones humans ,sus vinculos como se desarrola su contexto social con el que convivimos en nuestra cotidianidad .Ahora bien entre todos posicionados en nuestro rol de psicologos sociales llegamos avrias ciincidencias .Esto debe tener en su haber ser un :articulador ,copensador,operador de herramientas,agudizar la escucha y la observación .Descubrir interacciones que se desarrollan en la existencia humana.Tener en cuenta el contexto y mirar el entre-obstáculos en los vinculos que dificultan la comunicación y el aprendizzaje .Distancia óptima para operar.No trabajar donde impacte su mundo interno .Registrar atravesamientos institucionales Trabajar los miedos.Guiar al grupo para que se haga explicito lo implicito ..ser un artista y revalorizador de las redes sociales .Lograr que el que el grupo de un salto cualitativo dentro de su problematica .Tener movilidad de roles respetando el encuadre.Facilitador de la auto-gestión grupal.Lograr cambios de actitudes ,protagonistas .Acompañar desde la asimetría.Ser operativo ,reparador,permitirla apertura de significaciones .
Como dice Pichón este es un oficio que debe ser aprendido debe resolver sus propias ansiedadesy al tener un buen instrumentode trabajo ser un operador eficaz y para lograresto ante la intervención primero tiene que descubrir el encuadre vigente incluirse,y de ahi empezar a trabajar respondiendo a las demandas del grupo ,comunidad,organización .Trabajar y trabajarse las necesidades según el emergente .
Trabajar las tre exigencias éticas del rol que señala F Fabris a)establecimiento de espacios de supervisión de las tareas b)formación permente c)reflexión sobre si msimo con relación al roly al campo de trabajo .Tomamos de Pichón esta frase "Para sobrevivir planificar la esperanza ",la acepatación de la situación dela responsabilidad del compromiso del otro con quien me encuentro para una tarea .
Trabajo realizado por un grupo de futuros operadores sociales .julio del corriente año .
Comentario de roxana gomez el junio 24, 2009 a las 11:09pm
Ojalá!!!!, porque como el dice, en este momento de crisis que está pasando se necesitan muchos operadores en crisis, pq esta es una grannnnnnn crisis. Muy orgullosos de ser lo que somos, y no es solo barrial, por favor q quede claro ésto.
Comentario de Juan del CESA el junio 24, 2009 a las 8:54pm
Comparte tu aporte Juan Carlos. El Sr. Moffatt, tiene todo mi respeto y mi consideración. Su trabajo es realmente importante y trascendente. Y ojalá se multipliquen los moffatts en la Argentina. Un abrazo.
Comentario de juan carlos mesa el junio 24, 2009 a las 7:57pm
Repasando algunas páginas me he enterado que el 25 de junio es el día del Psicólogo Social , no está mal saludar a los que se dedican y estudian tan servicial ciencia, porlo que si es así deseo a todos los Psicólogos Sociales y Estudiantes que tengan un buen dia. Respecto al artículo La ética y el rol profesional , lo que pude entender es la necesidad de que para empezar a trabajar hay que tener o partir de un marco teórico , desde alli observar la realidad y comprometernos con su transformación , lo que requiere un posicionamiento ídeológico , político de las fuerzas sociales en tensión en un momento histórico determinado , en ese sentido hey que analizar la ética , yo entiendo y sigo la ética de MOFFAT que llevó su conocimiento al barrio y esa experiencia la vuelca a los libros y en las claustros universitarios, extendiendo el saber a toda la sociedad, claro que para poder hacer eso tuvo que primero tragarse el conocimiento científico , haí veo que se aplica la dialéctica y el respeto por la cultura popular. En este análisis valoro y respeto el trabajo de tantos actores sociales barriales que en forma silenciosa desarrollan una labor importante de contención social , y que sin mezquindad también se los podría incorporar como Psicólogos Sociales desde el actual , desde los hechos , a ellos también que tengan un buen dia.
Comentario de Juan del CESA el junio 23, 2009 a las 12:22pm
La ética y el rol profesional

A modo de introducción

Nos parece apropiado comenzar por cual es el sentido de la ética para la Psicología Social. La acción ética se revela como elección, como decisión, como ejercicio de una libertad, pero este cumplimiento libre nos es azar, se sienta en la libertad de elección y la responsabilidad de acción, frente a un contexto complejo donde habitan múltiples posibilidades de elección.

Recordemos entonces, que existe un conjunto de principios éticos asumidos libremente por quienes profesan la práctica psicosocial, ejercidos por razones de integridad, de profesionalismo y de responsabilidad social e implica para el operador un compromiso de identidad con el rol que juega en la vida social.

Pichon Rivière no nos ha dejado recetas, pero si una marco referencial, el E.C.R.O, que fundamentalmente tiene un valor metodológico y que a su vez sostiene y organiza el proceso de formación, posibilitando el desarrollo de la destreza técnica y actitudinal necesaria para operar en los distintos espacios de inserción profesional. Asimismo, este proceso de formación permite apropiarse de un método de análisis y de pensamiento que incorpora una visión singular del mundo, de sujeto, un sistema de ideas, una concepción de salud y enfermedad, de aprendizaje, de adaptación activa, una ideología.

Interjuego subjetividad - objetividad

"...somos muchos los que ya no nos concebimos como pura objetividad ni pensamos que, como sujetos, seamos sólo pura subjetividad... " Denise Najmanovich

Las ciencias de la modernidad propusieron un modelo de investigador aséptico, sin atravesamientos, sin ideología, objetivo y nosotros fuimos educados bajo esa lógica. Bajo el paradigma de la simplicidad tendemos a ver los fenómenos y explicar sus causas en forma lineal, este fenómeno tiene esta causa y esta es la consecuencia, por lo cual se genera una tendencia a producir soluciones mecánicas, a veces del tipo receta y de un saber absoluto; conteniendo una mirada totalizadora, porque totalizar es en cierta forma tranquilizar, ordena el pensamiento. Sin embargo, esto que estamos acostumbrados nos limita al observar el campo grupal, necesitamos posicionarnos en el paradigma de la complejidad, donde los fenómenos no tienen una única causa ni tampoco una única resolución.

“Los hombres de la modernidad creyeron descubrir el universo tal cual es, independientemente de su propia mirada: objetivamente. De maneras distintas, desde Descartes hasta los neo-positivistas una larga lista de pensadores creyeron que era posible tener la perspectiva de Dios, pensar el universo independiente del pensamiento que lo esta pensando, y por lo tanto tener una visión completa y absoluta del mismo. Se trata de un mundo objetivo y autosuficiente que alberga a un sujeto capaz de la objetividad...como puede ser que este sujeto “objetivo” no pueda dar cuenta de su subjetividad”, dice D. Najmanovich.

Con el correr de los siglos, y en nuestros días, se ha ido evaporando esta visión de la ciencia. El principio de indeterminación de Heisenberg ha puesto fin al determinismo y a la cuestionada independencia del observador respecto al sistema observado.

El universo físico es visto como una red de interacción, donde nada puede definirse de manera absolutamente independiente. Esta metáfora nos permite reflexionar sobre nuestra propia participación como operadores, pasando de observadores neutrales a sujetos participantes, es decir nuestra subjetividad está implicada, se involucra con el objeto que estudia, por lo tanto nuestra visión nunca puede ser completa ni absoluta, ni nuestras teorías definitivas.

Desde la Psicología Social pensamos los grupos como espacios de producción de subjetividades, de tramas vinculares, de tramas de significaciones, donde se producen aprendizajes y cambios. Por lo tanto, esta multiplicidad de sentidos y significaciones van a dar cuenta no solo de un sujeto con sus necesidades, deseos, fantasías, miedos, su ideología y sus vínculos, sino también va dar cuenta del contexto histórico social, de las instituciones, de una cultura, de las representaciones sociales, de las prácticas de los sujetos, etc.

Entonces es necesario que la mirada del operador esté enfocada en la pluralidad del campo grupal, que implica comprender composiciones heterogéneas siempre produciéndose, estructurándose y desestructurándose. ¿Y cómo compromete esta mirada al observador?

Pensar en términos de complejidad implica renunciar a la tentación de explicar todo rápidamente, de adjudicar inmediatamente un significado a la producción grupal. Esto podrá ser tranquilizador y va permitir ordenar la confusión, el no entender, pero detiene violentamente el proceso de producción de sentidos nuevos, de la multiplicidad que se presenta y que irá adquiriendo la trama grupal. Tendremos que resignar la idea de que vamos a ver todo, es necesario tolerar que solo veremos partes, fragmentos de ese todo, hay algo que es invisible que no pudo ser dicho, a veces ni pensado. Veremos solo parcialidades de la totalidad de fenómenos que atraviesan la situación grupal.

Entonces, cuando pensamos los grupos los pensamos como campos problemáticos, como nudos de múltiples atravesamientos y sentidos. Esa escena que se nos abre nos habla de lo singular y lo múltiple al mismo tiempo, posible de ser interpretado de distintos modos, convergentes y divergentes.

¿Por qué digo distintos modos de ser interpretado? Porque ante cada situación grupal se nos abre una gama de acciones y lecturas posibles entre las cuales elegimos. Ahora bien, esa gama de acciones surge a partir de nuestra apreciación del proceso grupal, de la forma que significamos la escena grupal, está presente la subjetividad del observador en el campo. Tendrá que ver entonces con la forma que significamos nuestras experiencias, se relaciona con nuestra historia, nuestros aprendizajes, nuestros personajes internos. No importa cuan objetivos deseamos ser, siempre está presente nuestra subjetividad en el foco de nuestra atención en la jerarquización de nuestras percepciones e ideas, y la intencionalidad de nuestras acciones.

Nos parece oportuno reflexionar sobre los conceptos volcados precedentemente.

Abrimos un interrogante: Si influye nuestra subjetividad en la lectura de la escena grupal, cómo puede ser que distintos operadores coincidan en la lectura de los fenómenos?

Desde el E.C.R.O

Retomando el punto anterior. En nuestra práctica profesional, en las distintas experiencias de la intervención, es muy probable que dos o más operadores coincidan en la lectura que hacen del fenómeno grupal, y esto se debe a que comparten un mismo marco conceptual teórico, el ECRO Pichoniano, desde el cual se estudia, investiga y opera en los grupos, que es nuestra unidad de análisis privilegiada.

Este esquema permite orientar y organizar la práctica profesional en este campo tan complejo, a partir de orientar la mirada, dando cierta organización teórica que facilitará la obtención de datos y procesarlos, describir, explicar y comprender los fenómenos que en el campo grupal se suceden.

Vamos a partir de una diferenciación, de que es explicar un fenómeno y que es comprender, no solo referido al campo grupal sino de la realidad, la naturaleza y de la sociedad.

Cuando se describe un fenómeno se enumera los rasgos que son esenciales y secundarios, es decir, una descripción en la enumeración de los caracteres constitutivos de ese fenómeno.

Cuando se explica se está enunciando una hipótesis sobre sus causas y efectos, se esta tratando de establecer una conexión, nexos causales entre las razones múltiples que convergen. Para nosotros desde el E.C.R.O el concepto de policausalidad sería un concepto que nos introduce en la explicación de los fenómenos.

Comprender implica conocer los rasgos y cualidades de un fenómeno, implica también relacionarlo con las posibles causas y efectos, pero además significa encontrar el significado del suceso, su sentido. Y sin olvidaros la implicancia de la subjetividad del operador en el fenómeno que estudia, significa también conocer nuestra propia ubicación con respecto a ese fenómeno. Es decir, no solamente se encuentra el sentido general, sino que al encontrar este sentido nos podemos ubicar activamente en ese determinado fenómeno.

Continuando con la pregunta inicial, tenemos que considerar que el marco teórico es una condición conceptual invariante –dice Oscar Bricchetto-, sobre y con el cual el operador trabaja. Hay una constancia en un esquema conceptual y justamente el pasaje por la formación es incorporar un marco de ideas acerca de un sector de la realidad.

“El marco teórico tiene una cierta invariancia en tanto que la teoría de Pichon Riviére en una concepción particular acerca del hombre, de la realidad y fundamentalmente al concepto de tarea. Tiene ciertos enunciados, si no se pone un en contacto con las unidades conceptuales de la teoría, no puede realizar esa incorporación. Es decir, esquema conceptual no operativo sino que se operativiza cuando se ha internalizado como esquema conceptual. Tener un esquema conceptual significa tener un instrumento para acercarse a la tarea. Instrumento que se relativizará en el sentido positivo en cada momento de la tarea, porque va a dar cuenta de un sector de nuestro trabajo y no va a dar cuenta de otro. Desde esta perspectiva me gusta pensar que las condiciones conceptuales y el E.C.R.O. como invariante es una trama de conceptos en la cual nosotros seguimos enriqueciendo y colocando vivencias, conceptos y tarea. No puedo concebirla como un esquema muerto y cerrado, no creo que este fuera el objetivo... porque un marco teórico es también dramático, es decir es teoría en función instrumental a alguien que la usa”.

Bibliografía

Leonardi, B. “Lo actitudinal en función del ECRO Pichoniano y su epistemología”. Revista Vinculum Nº 2, artículo 4. Buenos Aires.

Citas bibliográficas completas

*Pichon Riviére, E. “El proceso grupal”. Nueva Visión. Buenos Aires. 1998
*Adamson, G. “El rol del Psicólogo Social al fin del milenio”. Biblioteca virtual: En torno a lo grupal.

http:://www.inserción.com.ar

Bricchetto, O. “Encuadre”. Ediciones Cinco. Bs. As. 1983
*Jasóner, C. “Epistemología, paradigmas y Psicología Social”.

Biblioteca virtual: En torno a los grupal, 200 pensadores. http:://www.inserción.com.ar

*Fuente, G. “Consideraciones sobre lo grupal”. Ficha. Buenos Aires. 2004

*Leonardi, B. “Lo actitudinal en función del ECRO Pichoniano y su epistemología”. Vinculum edición virtual.

http://www.psicosocialdelsur.com.ar/vinculum/numero2/articulo004.htm

*Najmanovich, D. “El juego de los vínculos. Subjetividad y redes”. Editorial Biblos. Buenos Aires. 2005.

*Najmanovich, D. Seminario “Epistemología una mirada post-positivista”. Programa de seminarios por internet.

Htp://www.psiconet.com/seminarios

*Sánchz Vidal, A. “Ética de la intervención social: entre la deontología y políticasocial”. http://www.psico.fcep.urv.es/infodept/Abstract.php?Id=39.
Comentario de EDUARDO ERNESTO TELMO el junio 17, 2009 a las 12:51am
PSICOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA:
Pag 7 párrafo 3. Me dio en que pensar:Entiendo.... que el trabajo del psicólogo social consiste, en la investigación de la realidad cotidiana en la que el vive, es parte. Y mientras esclarece intentando hacer explicito lo implícito de esas realidades, se produce inevitablemente, el propio esclarecimiento. En otras palabra, hace un trabajo a doble vía, diría yo. Observar la realidad, mirar, escudriñar, lo acerca a una mejor conciencia crítica. Es decir, es como "en los otros me veo". Mientras más mire, más me reconozco.
Entonces, mientras mayor instrumentos tengo para acercarme a vislumbrar la realidad, no para atraparla, mejor será mi mirador.
No se que opinan...
Comentario de EDUARDO ERNESTO TELMO el junio 17, 2009 a las 12:44am
Liliana. Mirá yo lo estoy trabajando como seminario, con los estudiantes de segundo año de la carrera de psicología social. En otro día independiente del día que cursan. Lo que me impactó, me conmovió, y me emocionó, fue la claridad conque Pichón plantea esta realidad de hoy. Especialmente desde la página 7 a 21. Imperdible. Si te parece, si les parece, leemos y comentamos?
¡buenisima la idea Liliana!
Besos mil
 
 
 

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