Educacion y Aprendizaje para el Siglo XXI

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Educacion y Aprendizaje para el Siglo XXI

Dice Paulo Freire: "Nadie educa a nadie, nadie se educa a sí mismo; los hombres se educan entre sí, mediatizados por el mundo". Los invito a interrogarse sobre una educación posible para el Siglo XXI.

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Última actividad: May 7

Una educación posible. Educación Popular

La educación liberadora de Paulo Freire
Ana Villalba

¿Fin de la historia? Para nosotros no es ninguna novedad. Hace ya
cinco siglos, Europa decretó que eran delitos la memoria y la
dignidad en América. Los nuevos dueños de estas tierras
prohibieron recordar la historia, y prohibieron hacerla.
Desde entonces, sólo podemos aceptarla.

Eduardo Galeano

¿Por qué y para qué aprendemos?

Paulo Reglus Neves Freire (1921-1997).
www.revistaforum.com.br

Para Freire, aprender y enseñar son actos simultáneos: sólo se puede enseñar aprendiendo y cuando aprendemos también enseñamos. Una cosa no existe sin la otra. Lo anterior se debe, según la explicación freiriana, a que:

[...] fue aprendiendo socialmente como, históricamente, mujeres y hombres descubrieron que era posible enseñar. Fue así, aprendiendo socialmente, como en el transcurso de los tiempos mujeres y hombres percibieron que era posible –después, preciso– trabajar maneras, caminos, métodos de enseñar. Aprender precedió a enseñar [...]. 2

Así, si aprender fue primero que enseñar, el educador no es tal si no está dispuesto a aprender con y de sus educandos, pues “nadie educa a nadie. Nadie se educa solo. Los hombres se educan juntos en la transformación del mundo”.3

Por otro lado, no hay que olvidar que el ser humano, a diferencia del animal, tiene una relación activa con el espacio y con el tiempo, pues tiene la capacidad de transformarlos. En contraste, el animal se adapta a su medio sin otro móvil que su nato instinto (que no conciencia) de sobrevivencia, es un ser cerrado en sí mismo que no toma decisiones, no tiene finalidades, no es capaz de darle sentido al mundo, es ahistórico.

Por su parte, el hombre es un ser abierto que se integra al mundo creativamente, posee una captación reflexiva de lo que lo rodea, toma decisiones y responde a los desafíos que le son impuestos, por eso su vida es “existencia histórica”. En una interpretación muy personal del Génesis de la Biblia católica, me parece que comer del fruto del árbol prohibido, el árbol de la sabiduría, es una representación de esa transición del hombre de un ser ahistórico, de un animal, a un ser que se da cuenta de que su existencia es finita y que su relación con el mundo está ubicada en un tiempo y espacios específicos. Así, este nuevo ser pierde el “paraíso”, o sea, la comodidad de pertenecer a un mundo cuyas leyes son incuestionables e inmodificables y de las cuales él no es responsable. En cambio, podemos decir que nuestra especie se caracteriza por su capacidad de hacer conciencia de sí mismo y del mundo, conciencia que le permite no solamente estar “en” el mundo, sino estar “con” el mundo.

De esta manera, el hombre aprehende el mundo y aprende del mundo. Pero éste no es un aprendizaje solitario, es, como afirma nuestro autor, aprendizaje colectivo. Sólo después de que juntos mujeres y hombres tomaron conciencia de que aprendían del mundo, fue que descubrieron la posibilidad de enseñar.

Asimismo, es posible afirmar que el hombre no sólo tiene contacto con el mundo, sino que construye una relación con éste, relación que puede ser transformada ad infinitum. Por esta razón, Paulo Freire nos recuerda que somos seres inacabados, es decir, en constante formación y transformación. Nuestro eterno “estar siendo” nos convierte en seres con vocación, y es aquí donde Freire fundamenta su pedagogía para la liberación, pues afirma que nuestra vocación es, precisamente, la libertad.

Así, fundada en la libertad, la pedagogía de Paulo Freire se convirtió en un bastión fundamental de la educación popular, cuyo objetivo principal era (y sigue siendo) la superación de la opresión en la que viven las clases bajas de los países latinoamericanos y, en general, de los que forman parte del llamado Tercer Mundo. Entre las características más generales de la propuesta pedagógica del brasileño podemos mencionar que ésta se destaca por señalar la necesidad de la construcción de nuevas relaciones entre los sujetos y entre éstos y el saber. Por otro lado, Freire nos recordará, una y otra vez, que no podemos separar la práctica de la teoría. La práctica es para Freire la reflexión que deviene acción, y es sólo la acción la que nos puede llevar a la transformación social que la pedagogía liberadora busca.

¿Fin de la historia?

Desde finales del siglo XIX la escuela parecía atravesar por una crisis,4 se tenía la impresión de que algo no funcionaba, y peor, se pensaba que la escuela dificultaba más que facilitar el aprendizaje. A raíz de ello, surgieron varias corrientes que cuestionaban la escuela tradicional, es decir, una escuela con relaciones y métodos autoritarios, cuya realidad estaba al margen de la vida, fundamentada en la disciplina y el castigo y, entre otras cosas, con un método basado en el orden y la programación, donde el maestro tenía el papel principal, mientras los alumnos “debían acostumbrarse a hacer la voluntad más de otras personas que la suya propia”.5 Entre los críticos de esta escuela hay muchos nombres conocidos: Freud, Marx y Engels, Makarenko, Gramsci, Althusser, Bourdieu y Paulo Freire, entre otros.

En este contexto y desde América Latina, Freire lanzaba su crítica a la escuela tradicional. La escuela latinoamericana no sólo poseía todas las características arriba mencionadas, además estaba marcada por la colonización, pues apoyaba desde entonces la idea del pueblo como un objeto, una masa ignorante, y no como un sujeto.
En ese sentido, el pedagogo brasileño cree que la escuela debe dejar de responder a los intereses de los poderosos para ponerse a disposición de las clases populares, ayudar en el desarrollo de una conciencia crítica y formar parte de la lucha por la dignidad.

Así, la educación no constituía tan solo la “ambición de conducir al alumno al contacto con las mayores realizaciones de la humanidad”6 a través de la simple observación e imitación, educar debía significar:

[...] crear la capacidad de una actitud crítica permanente, actitud que permita al hombre captar la situación de opresión en la que se halla sumido, y captar esa situación de opresión como limitante y transformable.7

Hemos señalado más arriba que Freire se preocupó por dejar claro que la realidad es modificable, pues, para el brasileño, un educando es el sujeto de la producción del saber (y no depósito de conocimientos), cuyo fin es ser sujeto de su propia historia, es decir, constructor de su propio proyecto histórico, ya que, explica, “mi presencia en el mundo no es la de quien se adapta a él, sino la de quien se inserta en él. Es la posición de quien lucha para no ser tan sólo objeto, sino también sujeto de la historia”.8

Por todo lo anterior, podemos decir que Freire se muestra en contra de la ideología fatalista, es decir, en contra de la tendencia a pensar que el orden mundial en el que vivimos es natural e inevitable, en otras palabras, que es inmodificable.

La idea de Fukuyama sobre el “fin de la historia” es parte de esa corriente fatalista. Para él la derrota del socialismo real en 1989 significó el triunfo definitivo e incuestionable del capitalismo y de la universalización de la democracia liberal. Y no es que esto sea una desgracia completa, el problema es que proclamar al capitalismo como el mejor sistema mundial posible, sus vicios y defectos se vuelven también incuestionables, son los “males necesarios”. Ante esta perspectiva, no nos queda más que, como dice Eduardo Galeano, padecer la historia, y con ello, padecer la injusticia social, la pésima distribución de los ingresos, la cultura de consumo, etcétera.

De este modo, pensar que el capitalismo, o cualquier otro sistema económico-social, es imperfectible contradice la naturaleza inacabada del ser humano y su eterno “estar siendo”. En ese contexto el aprendizaje sería imposible, pues ¿qué se puede aprender de un mundo en el que ya se ha dicho todo, un mundo inflexible y hermético? ¿Acaso nos tendríamos que conformar con repetir lo que se ha dicho e imitar lo que se ha establecido como lo “mejor”? Freire no lo piensa así, no cree en el fin de la historia, no acepta el punto final que los poderosos le han puesto a una realidad que los favorece sólo a ellos.

El constructivismo freiriano

Haciendo un resumen somero, podemos decir que la pedagogía propuesta por Paulo Freire comprende, más o menos, las siguientes premisas:
a) Todos pueden aprender.
b) Todos saben algo.
c) El sujeto es responsable de la construcción de conocimiento y de darle un nuevo significado a lo que aprende.
d) Se aprende cuando el educando posee un proyecto de vida donde ese conocimiento es significativo.

En este tenor, educar y educarse se convierte en un acto político, en un acto creador, pues significa aprender a hacer una lectura crítica del mundo y, sobre todo, la capacidad de pasar de la inmersión en la realidad hacia el distanciamiento que nos permita la concientización, acción que precede a la transformación social. Hay que recordar que Freire pretende (y no lo insinúa, lo dice literalmente) el desarrollo de una pedagogía del oprimido, de la educación de y para los social y económicamente marginados. En esta línea, la concientización significa el reconocimiento de que se pertenece a una sociedad de opresores y oprimidos, y la posibilidad de desentrañar el tejido social que hace que ese tipo de socialización sea hegemónico, así como analizar y cuestionar el discurso bajo el cual los opresores legitiman su poder. Reflejo de esta visión es el sistema de alfabetización de adultos propuesto por Freire, cuya ejecución debe estar acompañada de:

1. Investigación temática. Se refiere a la elaboración de una biografía propia a través de un tema generador. El tema generador depende del momento específico que se vive y a través de él se pretende establecer un diálogo con el mundo que mediatiza al educando. Este paso significa, según Freire, el ingreso al universo temático del pueblo.
Los educadores de estas escuelas son personas acampadas con educación media y con algún curso de magisterio impartido por el propio mst.
Foto: Ana Villalba.

2. Tematización o decodificación de los temas que integran la realidad social y la vida de cada educando. Aquí, el educador identifica el universo de temas que los educandos exponen. Se trata también de hacer interactuar a los alumnos a través de la discusión sobre lo que han identificado como su visión de la realidad social.

3. Problematización o visión crítica de la realidad social del educando. En esta fase es donde se aspira a incentivar la acción hacia la libertad, ya que, a través de esta visión crítica “el hombre deja de estar atado a lo que es y percibe la necesidad de la lucha por lo que puede ser.”9

Entonces, no sólo se trata de aprender a leer y escribir, la escuela debe ser un espacio donde analizo el entorno social en el cual me desenvuelvo, es un espacio donde hombres y mujeres aprenden a dialogar sobre sus experiencias de vida, pues, si no es para compartir mi experiencia y mi visión del mundo, ¿qué sentido tiene aprender a leer y escribir?, ¿leer y escribir sobre qué?, ¿para qué?

La idea anterior nos permite decir que la relación hombre-mundo está forzosamente acompañada de la relación hombre-hombre, cuya correspondencia está marcada por la comunicación, esto es, por la palabra. El lenguaje surgió ante la necesidad de dialogar con el otro, de pronunciar el mundo que percibíamos y cotejarlo con el mundo de los otros. Para Freire, la palabra es el vehículo necesario entre reflexión y acción, la palabra es praxis, es la posibilidad de, a través del diálogo que ella genera, transformar al mundo.

De esa premisa surge la teoría de la comunicación pedagógica de Freire, cuya proposición esencial es que la educación es diálogo, es el encuentro entre dos o más sujetos cuyo objetivo es la búsqueda colectiva de los significados sociales. Por ello, la educación no puede ser vista como una mera transmisión de conocimientos de un sujeto que sabe a otro ignorante (recordemos que todos sabemos algo), sino la coparticipación en el acto de comprender. En palabras llanas, la comunicación pedagógica de Freire recuerda que la educación es un acto comunicativo en el que los signos lingüísticos de educandos y educadores deben compartir un mismo universo. Esta comunicación es bilateral y sólo es posible con la comprensión de los condicionamientos socioculturales del educando. Educar no es invasión cultural, no es mesianismo, no es subestimación, es un proceso en el cual se respeta al alumno, es concientizar sin violentar la conciencia del otro.

Romper con las dicotomías tradicionales es romper con los métodos autoritarios. Nos referimos a los binomios que aseguran que el maestro educa mientras el educando aprende, el primero sabe, habla, disciplina y escoge los contenidos programáticos y el segundo ignora, escucha, se disciplina y se adapta a los contenidos. En cambio, la educación para la liberación niega la unilateralidad del aprendizaje entre educador y educando, despierta la creatividad y la reflexión, busca la comunión y la solidaridad, busca una relación horizontal entre profesor y alumno, pues no se puede aprender a ser democrático a través de métodos autoritarios.
Educación y movilización social: Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (mst)

Según Sydney Tarrow, politólogo norteamericano, los movimientos sociales como hoy los conocemos se configuraron con el surgimiento del Estado Moderno hacia finales del siglo XVIII. En términos generales, este nuevo estado, si bien fundó el concepto de ciudadanía con el fin de desarrollar diferentes perfiles de individuos que sirvieran al Estado (soldados, pagadores de impuestos, obreros, etc.), el despliegue de los medios de comunicación y, junto con ello, la movilización de la opinión pública, devino en la organización de fuertes movilizaciones sociales. Lo que interesa resaltar aquí es la importancia de la difusión de la alfabetización durante este periodo que, junto con la difusión de los medios impresos, constituyó un elemento fundamental en la construcción de lazos entre comunidades alejadas, creando, como lo denomina Tarrow, “comunidades invisibles de discurso” o, lo que es lo mismo, “comunidades invisibles de lectores”, es decir, miles de hombres y mujeres que accedían a la misma información el mismo día. Por otra parte, los medios impresos no sólo conectaban a los miembros de la comunidad entre sí, sino que acortaban la distancia entre éstos y los gobernantes, pues se referían a estos últimos y a sus actividades en lenguaje común, además de conferir críticas y burlas acerca de su desempeño.

Asimismo, Tarrow señala las consecuencias que la posibilidad de leer trajo en términos de organización y política popular; al respecto afirma:
La difusión de la alfabetización fue un determinante crucial del nacimiento de la política popular. Sin la capacidad de leer, los insurgentes en potencia habrían tenido dificultades para mantenerse al corriente de las acciones de otros con reivindicaciones similares, excepto por la transmisión verbal de noticias.10

En resumen, podemos decir que ya la simple posibilidad de leer permite la entrada al mundo de la información y, por lo tanto, la oportunidad de dar nuestro punto de vista. Posteriormente, de esa capacidad de dar nuestro punto de vista sobre la realidad que nos rodea, surge lo que hoy se denomina opinión pública, base del ejercicio efectivo de la democracia.

En este sentido, tal como ocurriera durante la formación del Estado Nacional en el siglo XVIII, actualmente la capacidad de leer todavía es considerada por algunos movimientos sociales como una oportunidad para acceder a la información, a lo nuevo, al cambio y a la liberación.

Ejemplo claro de lo anterior es el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (mst) que, guiado por la pedagogía de Freire, acompaña su lucha por la reforma agraria en Brasil con un proyecto de educación popular. Así, mientras acampan a la orilla de las carreteras esperando localizar una tierra donde asentarse definitivamente y hacer lo que mejor saben hacer: sembrar la tierra, montan pequeñas escuelas que atienden las necesidades educativas de los hijos de los campesinos movilizados. Por ello, para muchos de los alumnos y monitores de las escuelas del mst, ser parte de los programas educacionales del movimiento:
[...] representa la posibilidad de emancipación social y cultural. Consideran muy importante la presencia de los espacios formativos y la red de relaciones sociales que se crea a lo largo de los proyectos. [Además] los monitores consideran la alfabetización importante para los asentados, para que tengan un mayor aprendizaje de ciudadanía.11

De este modo, podemos decir que para el mst la escuela se convirtió en un apéndice necesario de la lucha por la tierra, esto es, se pasó de la conquista de la tierra a la conquista de la palabra. Leer y escribir, además de posibilitar la firma de los documentos del incra (Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria) y la lectura de los rótulos de los productos utilizados en la agricultura, significó la inclusión en el mundo letrado y con ello, la capacidad de demandar con la propia voz los derechos que hasta entonces se les habían negado.

En pocas palabras, revisar las ideas de Freire nos hace recordar el poder transformador que tiene la educación. Bajo su influencia las aulas pueden convertirse en trincheras en las cuales se pongan a prueba conceptos como ciudadanía, democracia, representación política y participación, y donde se desarrollen valores como la autonomía, la igualdad y la justicia.

En síntesis, podemos decir que la educación popular en general y en especial la inspirada en los ideales de Paulo Freire representa el paso de una escuela pública “atribuida” (por el Estado-nación) a una escuela pública “reclamada”. O, como lo dice Stephen Store (participante constante del Foro Mundial de Educación), el tránsito de lo que Touraine denominara “escuela de la sociedad” a una escuela construida por los actores sociales sobre la base de sus propias reivindicaciones y promoviendo una “ciudadanía cultural”.

1 En 1988 el Partido de los Trabajadores (pt) ganó, con Luiza Erundina, la jefatura de la capital del estado de São Paulo. Durante este periodo se fortaleció la autonomía de las escuelas públicas del estado; se restablecieron los círculos de padres de familia, de profesores y los gremios estudiantiles; se intensificó la gestión de proyectos pedagógicos propios, y se inició un movimiento de alfabetización en conjunto con los movimientos sociales (Movimiento de Alfabetización de la ciudad de São Paulo), entre otras cosas.
2 Paulo Freire, Pedagogía de la autonomía, México, Siglo XXI Editores, 2004, p. 25.
3 Paulo Freire citado por Moacir Gadotti en “Paulo Freire: de la pedagogía del oprimido a la ecopedagogía”, Moacir Gadotti (coord.), Perspectivas actuales de la educación, Buenos Aires, Siglo XXI, 2003, p. 135.
4 Jesús Palacios, La cuestión escolar, México, Ediciones Coyoacán, 2002.
5 Ibidem, p. 19.
6 Ibidem, p. 20.
7 Ibidem, p. 524.
8 Paulo Freire, op.cit., p. 53.
9 Jesús Palacios, op. cit., p. 551.
10 Sydney Tarrow, Poder en movimiento, Madrid, Alianza Editorial, 1994, p. 98.
11 María Antônia de Souza, “Relaciones mst. Estado, encuentros y desencuentros en la educación de jóvenes y adultos de los asentamientos rurales”, en Evelina Dagnino (coord.), Sociedad civil, esfera pública y democratización en América Latina: Brasil, México, Fondo de Cultura Económica, 2002, p, 227.

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Comentario de Naví Argentina Rodríguez Rivera el abril 19, 2013 a las 1:40am

El problema de la Educación Popular, es que algunos proyectos o programas confunden Educación Popular con Educación de mala calidad, la educación popular como una educación emancipadora, tiene la misión de educar participativamente garantizando calidad en la metodología y el tipo de conocimientos que se facilitan, para elevar la conciencia critica.

Comentario de Juan del CESA el agosto 10, 2012 a las 10:20pm
Otra Escuela es Posible: El Gloria Fuertes de Andorra - Teruel
José Emilio Palomero Pescador
Comentario de Juan del CESA el mayo 15, 2012 a las 10:07pm




Fundación Telefónica abre un espacio de diálogo que pretende dar respuesta a la pregunta.

¿Cómo debería ser la educación del siglo XXI?


Los días 31 de mayo y 1 de junio celebramos en la capital argentina el primer evento presencial. 
Se desarrollarán conferencias de John Moravec, Francesc Pedró, Luis Alberto Quevedo, Cristóbal Cobo y Denise Najmanovich... y mucho más. 
Para poder participar en el encuentro presencial (que es libre y gratuito) hay que inscribirse en :
http://encuentro.educared.org/page/formulario-de-inscripcion-al-enc...

Para registrarse y participar de las actividades virtuales(la inscripción es libre y gratuita y permite participar en los foros, ver las videos conferencia, acceder al material y a las actividades)

http://encuentro.educared.org/main/authorization/signUp?

Foro multidisciplinario de encuentro con expertos de distintos campos disciplinarios, al que fue convocada Denise Najmanovich para poner a debate su trabajo "Desamurallar la educación"

http://encuentro.educared.org/group/foro-multidisciplinario-de-encu...

Comentario de Juan del CESA el mayo 14, 2012 a las 9:21pm
Comentario de Juan del CESA el abril 2, 2012 a las 9:15am
Comentario de Juan del CESA el marzo 12, 2012 a las 9:16pm

MIÉRCOLES, DICIEMBRE 07, 2011

Calidad de la educación: Un debate ineludible

El concepto de “Calidad Educativa” nace desde un punto de vista puramente mecanicista, al tratar de cuantificarlo, y con intereses que se expresan con una visión mercantilista de la Educación, se termina asociándolo al de “rendimiento escolar” ¿Esta visión aporta algo a la mejora? ¿Qué otras ideas puede incluir el concepto? Los siguientes párrafos reflexionan sobre el tema.

 

 

 

Todos la piden y la anhelan, gobierno y oposición, clase política y ciudadanía, ultras y moderados; todos reclaman la necesidad urgente de alcanzarla, unos garantizándola constitucionalmente, a través de la provisión obligatoria del Estado y otros señalando que da lo mismo quien la entregue, lo importante sería que finalmente se concrete, por vía pública o vía privada, con o sin lucro. El problema es que nadie la define, y a lo menos resulta curioso que todos busquen casi frenéticamente algo que no se sabe bien qué es.

Hasta ahora, ha operado en los hechos un concepto asociado a rendimiento académico medido a través de pruebas estandarizadas. Este mecanismo es un aspecto clave del modelo, toda vez que, por una parte, condiciona el proyecto formativo a la adquisición de ciertos contenidos y habilidades instrumentales que permiten una mayor adaptabilidad a las reglas socio-laborales y económicas, cercenando con ello la integralidad de la formación y, por otra, se instituye como un dispositivo orientador para concretar la lógica mercantil de competencia entre escuelas y la selección de estudiantes, fortaleciendo la tendencia a la desigualdad y segregación del sistema. La calidad entendida desde allí no hace más que obstaculizar cualquier iniciativa que apunte en una dirección distinta, por más recursos o garantías legales que proporcione.

 

En términos de su origen, la idea de calidad de la educación prácticamente no aparece en la bibliografía especializada antes de los años 70’; se trata más bien de un concepto nuevo, sin tradición en la discusión educativa. Su aparición se da en el contexto de la irrupción del neoliberalismo y su uso se emparenta más bien con la lógica del mundo empresarial, asociada directamente a los procesos productivos y a la lógica insumo-proceso-producto propia del campo económico. Ciertamente que en ese marco, la calidad es objetivable como anhelo, observable en relación con su despliegue y mensurable respecto de su realización.

 

Efectivamente, el nivel de control de los factores que inciden en la producción de un bien es muy alto, por lo que existe mínima variabilidad de los elementos intervinientes y, por tanto, los procesos pueden ser estandarizados de modo de optimizar el rendimiento y reducir la incertidumbre. La evaluación del resultado, a su vez, responde a indicadores precisos respecto de una imagen de logro nítidamente preestablecida, por lo que el juicio se construye a partir de finalidades unívocas. En síntesis, para la producción de un bien cualquiera los requerimientos son claramente determinables, el proceso de elaboración es finito, evaluable de manera objetiva y comprobable su eficacia.

 

Sin embargo, la operación de trasladado del concepto de calidad al proceso educativo tiene muchas complejidades. A diferencia de producir un bien o servicio, el acto de educar se produce bajo características muy particulares, entre las que podemos nombrar algunas de ellas:

 

1) La función educativa se realiza sobre un sujeto y no un objeto, por lo tanto sobre alguien que está en alguna medida constituido y se va constituyendo también fuera de la escuela, en términos socioculturales e históricos, por lo que la formación escolar, a diferencia de un espacio de producción, tiene un punto de partida sobre una realidad socio-individual pre-existente y fraguada en paralelo de modo permanente, la que en buena medida escapa al “control” de la escuela y nunca es cien por ciento modificable como si se tratara simplemente de rehacer un producto.

 

2) Es imposible medir y controlar todas las variables que inciden en labor educativa, dado que siempre actúan factores o combinación de factores nuevos –relativos al sujeto en su multidimensionalidad y contextos- que dejan obsoletos los modelos cerrados de control de variables.

 

3) La eficiencia (no la eficacia) de la función educativa depende del capital cultural y social disponible en poblaciones escolares y grupos sociales diferenciados. No es posible educar a dos poblaciones o grupos de estudiantes socioculturalmente diferenciados con la misma cobertura curricular, amplitud de saberes y capacidades, del mismo modo, con los mismos recursos (cuestión que no ocurre) y en el mismo tiempo.

 

4) La finalidad se define no sólo desde fuera, sino desde quien se educa y su entorno directo. En educación, la impronta del sujeto, sus intereses, elecciones y finalmente el proyecto de vida que este va eligiendo y construyendo, son y deben ser determinantes en el modo en que se concreta su propia educación, más allá de la legítima intencionalidad de la escuela por una u otra opción.

 

5) La educación es multidimensional, refiere a aspectos cognitivos, valóricos, emocionales, sociales, etc. Esto es, la deriva del proceso educativo depende de la combinación infinita de posibilidades de trayectoria y exige necesariamente una perspectiva integral, donde muchas veces poner énfasis en aspectos emocionales o sociales resulta más determinante que reducir el trabajo a lo puramente cognitivo.

 

6) El concepto de aprendizaje –que es algo de lo que todos hablan pero que tampoco se define- supera con creces la idea de adquirir conocimientos, y también rebasa la lógica del desarrollo de habilidades. Finalmente, aprender involucra la unidad del sujeto y su relación con el mundo, por lo que se concreta como un proceso de formación global (nos demos cuenta o no) que impacta en las representaciones que el sujeto construye de sí mismo y del mundo en el que le toca vivir.

 

7) El resultado se percibe a largo plazo y no puede atribuirse a algún factor en particular. Haber recibido una buena educación es algo que se “comprueba” mucho más allá del tiempo escolar y su relación con este no se explica necesariamente por el rendimiento e uno dos sectores de aprendizaje. De hecho en la escuela se “aprenden” miles de cosas que nunca se usan en la vida y que determinan muy poco el comportamiento futuro de un individuo.

 

Quienes hablan de educación desconociendo el campo y tratando de aplicar criterios ingenieriles o puramente gerenciales, se alejan por completo de la naturaleza humana-socio-cultural e histórica del fenómeno educativo, pretendiendo reducirla a modelos de gestión y a mecanismos de eficiencia que responden a finalidades propias de otras áreas del quehacer de la sociedad. Dicho enfoque sustenta una concepción formativa bajo la lógica de circuito-productivo, regida por la teoría del rendimiento y la socialización adaptativa, concebidos como estándar y propiciando un modelo de desempeño profesional centrado en la “productividad” y en el mecanismo de premio-castigo como método para optimizarla.

 

Lo que corresponde, antes que usar un concepto en boga, ajeno a lo educativo e instalado arbitrariamente, es generar un debate amplio y participativo para definir qué tipo de educación queremos y respecto de qué finalidades sociales, ello evitaría caer en el tecnicismo redundante y de sesgo estandarizador implicado en el término “calidad”. Si tuviéramos que usarlo, mientras aquella discusión se abre, tendríamos que modificar el enfoque de su definición y dotarlo de un contenido amplio, traspasando los estrechos límites del rendimiento instrumental para abrirse hacia toda la complejidad y riqueza de lo educativo.

 

Desde esa perspectiva, podríamos señalar preliminarmente que una escuela de calidad es aquella donde se produce integración social entre los miembros de la comunidad y donde existe una preocupación por la educación integral, incorporando con fuerza la formación ciudadana, la integración de valores sociales y el ejercicio de la libertad. Una escuela de calidad es un espacio de vocación inclusiva, por tanto un lugar donde se respetan y valoran las diferencias de quienes lo habitan. Habrá también calidad donde las prácticas cotidianas –tanto institucionales como sociales- son solidarias, promoviendo la preocupación permanente por el otro a través de actos concretos. Podrá haber calidad educativa en las escuelas que practiquen la democracia, real y no formal, donde los actores de la comunidad puedan tomar decisiones sobre el proyecto educativo y el futuro de sus miembros. Existirá calidad donde haya colaboración y no competencia, entre estudiantes, profesores y las propias escuelas. La calidad se define también por la presencia de definiciones curriculares descentralizadas, en las que se ejerce la soberanía local sobre el proyecto cultural que se elige tener. Una escuela es de calidad si está abierta a la comunidad y no cierra sus puertas ni levanta sus muros aislándose del entorno, para buscar la integración de saberes y experiencias formativas.

 

Una escuela de calidad es aquella en que el rendimiento académico está centrado en un concepto de aprendizaje amplio, multidimensional, orientado capacidades reflexivas más que a contenidos o a habilidades instrumentales; donde se promueva la reflexión crítica y la ampliación de las visiones de mundo.

 

Finalmente, el juicio público y especialmente el del Estado no puede dejar de considerar la amplitud de dimensiones involucradas en una buena educación; de hecho se debe tener en cuenta que hoy, con educación de mercado, con grandes desigualdades y con recursos insuficientes, existen muchas escuelas, principalmente públicas, donde la labor es en este sentido inconmensurable, dadas las dificultades del contexto.

 

Autor Miguel Caro

Profesor de Historia y Geografía, Director Departamento de Educación, Universidad ARCIS.

http://www.calidadeducativa.edusanluis.com.ar/2011/12/calidad-de-la...

Comentario de Juan del CESA el marzo 4, 2012 a las 5:47pm

La educación en el capitalismo no es igualitaria ni democrática sino de clase social

Por: Pedro Echeverría 

1. En México –dicen los gobiernos, los medios de información y demás seguidores- la educación es igual para todos porque cada niño o joven siempre tiene las mismas oportunidades para asistir a la escuela y para estudiar si quiere. El que no estudia es porque no quiere, porque es indolente o de plano no tiene capacidad la hacerlo. Lo que sucede es que hay por lo menos tres tipos de escuelas: las escuelas particulares para hijos de grandes empresarios y políticos; las escuelas públicas de las ciudades para sectores medios, y las escuelas del campo para los hijos de los campesinos y clase media baja. De pronto a todos ellos los vemos compitiendo “de igual a igual” para ganar una plaza en alguna preparatoria, una beca en el extranjero o una plaza de trabajo; y como se aplica un examen para todos, “casualmente” siempre ganan los de clases ricas y clases medias altas, los de papitos con hogares bien comidos, escuelas bien atendidas y relaciones efectivas.

2. Todo en el sistema capitalista –obviamente- beneficia a la clase social que tiene poder económico o político: en la vivienda, el transporte, la alimentación, la salud, la educación, no tiene ni comparación. Y no es un asunto de suerte, de inteligencia o viveza, de ninguna manera; los privilegios son sólo producto del sistema capitalista y el lugar social que ocupa cada ser humano. ¿Sabías que en México durante más de 50 años de cada 100 niños que ingresó a la primaria sólo la terminó el 50%, y que en la secundaria de esos 50 sólo egresó el 20% y de éstos solo terminaron 10 % la Prepa y cuatro o cinco por ciento la licenciatura? Si investigas a los niños que no terminan la primaria y la secundaria, te encontrarás que son millones de pobres y miserables y si investigas quienes terminan la Prepa y la licenciatura te encontrarás a clases medias y clases altas. Gobierno y empresarios buscan silenciar que el fracaso educativo es determinantemente económico.

3. Para decir que la educación en México ha estado muy mal y que a partir de 1982, su situación ha empeorado, debo también decirles que durante 42 años fui profesor, investigador, crítico y activista en todos los niveles escolares y, jubilado desde hace 10 años, continúo por el mismo camino. En México, a pesar de la recomendación de la UNESCO de invertir por lo menos el ocho por ciento del PIB, nunca se ha invertido más del 4.1; a pesar de que siempre luchamos contra la privatización educativa, hoy es de casi el 40 por ciento cuando hasta los años 70 era sólo del 10 por ciento. Hasta la década de los 60 aún fue fuerte la orientación agraria de educación y los profesores estaban muy comprometidos en los pueblos; el proceso de urbanización y los cambios de programas distanciaron a profesores y sus comunidades; desde entonces la SEP fue desentendiéndose de todo, los alumnos son más miserables y los profesores sin unidad y sin lucha.

4. La situación del país –por lo menos desde 1982- ha empeorado para las clases pobres y clases medias bajas que representan un 60 por ciento de la población. Con el TLC puesto en práctica en 1994, se ha agrandado el comercio exterior, se han introducido enormes cantidades de mercancía, los números globales o estadísticas del comercio se han multiplicado; pero los que han ganado a manos llenas son los ricos que se hicieron multimillonarios; los que perdieron son las clases medias que se hicieron más pobres y desesperadas, así como las clases bajas que ahora son más miserables y están al borde del hambre y la desnutrición. Ante esa realidad innegable, de qué educación o igualdad educativa se puede hablar si son decenas de millones de niños y jóvenes que han abandonado las escuelas por no contar con medios económicos y por ser rechazados? Pienso que no hay más argumentos del fracaso educativo que el económico, veamos este reporte de La Jornada del día de hoy:

5. “Decenas de miles de padres de familia acuden a tianguis y puestos callejeros donde se ofrecen útiles y uniformes usados. Con presupuestos que no superan los 150 pesos adquieren pantalones y faldas por 20 pesos, suéteres y camisas en 10, zapatos en 40, cuadernos incompletos en tres por 10, y plumas y colores entre 50 centavos y un peso; estos productos, que suelen ser recolectados en tiraderos u ofertados por ropavejeros, son la única opción para madres de familia como Virginia, quien con 140 pesos, obtenidos de la venta de cartón y botellas, compró uniformes, cuadernos y mochilas para sus dos hijas. ¿Cuánto quiere por el suéter? –pregunta Virginia con voz tímida. “¡Déme 15 pesos!” –responde del otro lado una comerciante de la tercera edad. Empero, la madre de familia saca de entre su ropa una moneda de 10 pesos argumentando que es todo lo que trae, no sin antes medirle la prenda a una de sus hijas, que estudia en una secundaria del estado de México. “Ande, lléveselo antes de que se lo ganen”.

6. “Aída Hernández, profesora de primaria, quien trabaja frente a grupo con niños en situación de vulnerabilidad, comentó que de 16 alumnos a los que imparte clases, “si bien tres o cuatro traen completa su lista de útiles escolares”, el resto acude sólo con un par de cuadernos. “Aquí donde trabajo es una zona urbana marginal, y es imposible que los alumnos traigan todos los artículos escolares, pues sus padres no tienen un trabajo estable o, en su caso, están muy mal pagados. Las familias se dedican a cualquier actividad para poder solventar sus gastos de supervivencia; tenemos gente que se dedica al comercio, que esos ya serían los más favorecidos, pero otros son empleados de los comerciantes o el trabajador del trabajador; a ellos les dan 50 o 60 pesos por limpiar cebolla o tomates, esas son las economías subterráneas que tenemos por estos lugares”, y ese es uno de los principales obstáculos para que los niños lleven completos sus materiales a la escuela”. (Ver César Arellano de La Jornada)

7. Los sectores derechistas y tontitos, por gozar de privilegios o sin meditar un poquito porque les da flojera, no se cansan de señalar que el atraso educativo se debe a los profesores, a los sindicatos y a los padres de familia que no ven por sus hijos. No quieren darse cuenta que los profesores responden a una institución y obedecen programas, métodos de enseñanza, calendarios y que, por otra parte, sus salarios son tan bajos como los de muchos trabajadores. No quieren entender que las luchas sindicales son la única defensa de los trabajadores y si no exigen y se organizan nadie les hará caso. Por último hablan de los padres como si estos siempre tuvieran empleo, buenos ingresos, magnífica cultura y tuvieran el tiempo y la capacidad para atender a sus hijos. ¿Serán tan tontos esos críticos de los profesores y de los padres de familia que no entiendan que en el sistema capitalista la educación, la salud y todo está siempre al servicio de los ricos?

Fuente: Argenpress

Comentario de Juan del CESA el febrero 5, 2012 a las 9:20pm

NOS FALTAN REFERENTES EDUCATIVOS

Luis Miguel Saravia
1.      El esfuerzo que se viene desplegando para iniciar el nuevo año escolar, sin duda es poco conocido y menos reconocido. El trabajo cotidiano, invisible, la toma de decisiones, el asumir responsabilidades, solucionar problemas sin publicidad y otras formas de gobernar, contribuyen a la no valoración de esfuerzos que realizan profesionales que representan al gobierno en el sector. Es penoso escuchar y leer en diarios opiniones de ³denuncias´ sobre omisión de decisiones oportunas, que un ex vice ministro de educación, cual censor cuestiona, ¿Por qué esa reacción? ¿Por qué ese proceder? No se entiende sobre todo en una persona que desempeñó un alto cargo en el sector educación y hoyes miembro del Consejo Nacional de Educación y que bien sabe lo que es gobernar y debe saber lo que es sindéresis. El compromiso con nuestra educación no pasa sólo por señalar lo que se hace mal o tardíamente, sino dar pistas alternativas, poniéndose en la piel de quien tiene en este momento el poder de decidir. Hacer política utilizando la educación como medio es recurrir a formas y modos deanato. Lo serio y profesional si uno está identificado con la educación, es apuntalar para que el proceso discurra de manera lógica en la consecución de los objetivos manifestados y expuestos ante el Congreso, el Acuerdo Nacional y el Consejo Nacional de Educación. ¿Hubo entonces alguna advertencia; pedido de aclaración?
2.      En el país no contamos con un referente trascendente en el campo educativo. Emilio Barrantes, Walter Peñaloza, Luis Jaime Cisneros entre las más renombradas pérdidas de este siglo han dejado un espacio difícil de llenar. Eran de una generación que se fue agostando y no vieron surgir otros de su talla y nivel. Sin duda requeríamos un cambio generacional urgente, pero el tiempo nos ganó. No previmos el cambio, no fuimos solícitos en cultivarlo. ¿Quiénes nos quedan como referentes en educación? Sin duda las tendencias educativas hoy se nutren de especialidades y van relegando lo pedagógico y con ello la filosofía educativa. Vemos cómo el referente educativo hoy se viste de otros enfoques ±que sin duda lo enriquecen- que van educando al alumno no para el desarrollo de un país sino para atender la demanda de un mercado, antes que desarrollar las cualidades personales. Las experiencias hoy se miden a partir de resultados y ¿quién mide el desarrollo personal del niño, del joven? La sociedad se queja y mucho, de la aparición de los maltratos que se da en la escuela, pero pocos hacen referencia a los prototipos que se tienen en la familia, en la sociedad. Casos tan simples como no botar un papel o una cáscara de fruta en la calle, se ha vuelto parte de la cultura, parte del día a día y se acepta comparte del entorno. Nadie denuncia la forma cómo se vende alcohol a los jóvenes sabiendo que eso es trasgredir la ley. El enfoque que se da a estas transgresiones es moral antes que educativo. Sin duda es responsabilidad de la educación en sentido lato en la familia, en la sociedad, en la escuela. Pero ¿se asume esa responsabilidad? La educación de hoy indudablemente no es comparable con los procesos y experiencias que se viven y que nos muestran prototipos a seguir. ¿No hemos sido creadores de un estilo de educar? ¿No fueron Encinas y Portugal Catacora los que empezaron a darnos las pautas de una forma de educar en el Perú? ¿No fue Emilio Barrantes, que narra cómo fue su experiencia de iniciación en la docencia con sus niños de cuarto de primaria en un pueblito de Junín, siendo él de Cajamarca? ¿No fue Walter Peñaloza quien con un conjunto de pedagogos, psicólogos, sociólogos y antropólogos crearon lo que fue el Pedagógico Nacional de Varones y luego la Universidad Enrique Guzmán y Valle ± La Cantuta? Y por nombrar un educador desaparecido hace unos años ± Constantino Carvallo- quien diseñó y dirigió una manera alternativa de institución educativa ³Los Reyes Rojos´ y otros educadores cuyos nombres se ignoran en la capital, pero son renombrados referentes en sus lugares de desempeño docente. Todos ellos han ido dejando huella, por la cual debería desarrollarse la educación peruana con los ajustes que las tendencias recomiendan hacerse.
3.      Hace falta, y cuánto, profesionales sensibles y analistas verdaderos que piensen el Perú como lo hicieron los antes mencionados y de la talla de Basadre. La reserva moral del Perú debe ser el referente para contar con una masa crítica que lejos de las veleidades del poder, analice los temas y problemas nacionales y sugiera líneas de trabajo a desarrollar como soluciones que permitan acortar brechas. Es insoportable escuchar a quienes se creen censores de otros peruanos y en lugar de aportar, azuzan la confrontación. ¿Cuándo llegaremos a la mayoría de edad en política? ¿Cuándo dejaremos de recurrir a la alharaca para hacer sentir nuestra inconformidad y reclamar nuestros derechos?
Falta mucho para construir ciudadanía en nuestro país. Y no es sólo obligación del sector educación y sus directivas sino responsabilidad de todos quienes conformamos esta sociedad. Termino con lo que Pedro Gerardo Rodríguez (Investigador del Centro de Estudios Educativos. México) escribió ³Esta parece ser la hora de la democracia, de la sociedad civil, de la ciudadanía y de la diversidad cultural. Consecuentemente, también parece ser la hora de que en la escuela se formen ciudadanos conscientes, informados, tolerantes y participativos. Parece ser la hora de la educación cívica, de la formación en valores y de la promoción de los derechos humanos.´ (EDUCACIÓN CIUDADANA: LOS LÍMITES Y RETOS DE LA ESCUELAhttp://www.bibliojuridica.org/libros/3/1166/23.pdf).
La educación cívica debe convertirse en plataforma para que los alumnos y maestros hablen y escuchen, lean y escriban acerca de la vida pública, dice Rodríguez. Sin tanto escalofrío ni remilgos de quienes en su tiempo fueron espectadores y no actores. Como anillo al dedo, pero es importante que además de instituciones exista una masa crítica en educación que crezca y consolide más allá de los apetitos de figuretismo de quienes son los censores de hogaño.
Comentario de Juan del CESA el octubre 27, 2011 a las 11:46pm

Educación popular, una alternativa para formar a profesores y estudiantes

PauloFreireEl Grupo de investigación en Educación Popular y Comunitaria, mediante el Proyecto Latinoamericano de Educación Popular, Fase I: La educación popular en el proceso de formación de maestros, ha venido realizando un importante trabajo que es conocido en ámbitos nacionales e internacionales.




Este grupo, adscrito a la alma máter, fue creado tras el esfuerzo de algunos profesores formados en las ciencias sociales, preocupados por las problemáticas del Departamento y por el aporte que se podía hacer desde la academia para la resolución de conflictos en los sectores marginales.

Los teóricos que contribuyeron al marco teórico de esta iniciativa fueron, en primera instancia, el brasilero Paulo Freire, desde lo teórico – práctico, frente a los procesos alternativos de educación; y no menos importante fue el aporte del colombiano Orlando Fals Borda, desde la investigación-acción-participación, que involucra a los actores como investigadores y transformadores de su realidad.

Según Robert Alfredo Euscátegui, uno de los investigadores al frente del proyecto, la educación comunitaria tiene tres aspectos esenciales que la diferencian de la educación tradicional: la participación, que implica tener en cuenta a todos los agentes de los procesos; el diálogo de saberes, que se basa en reconocer la importancia de los conocimientos del otro; y la reflexión crítica frente a las problemáticas, para formular acciones que transformen la realidad.

Teniendo en cuenta la importancia de estos aspectos, el grupo atendió la sugerencia de Joao Francisco de Souza, discípulo de Paulo Freire y quien ha llevado las banderas de la Educación Popular, en el sentido de conformar una red de trabajo por regiones en Latinoamérica.

De esta manera, aprovechando el trabajo conjunto que se realizaba desde hacía 20 años con el Grupo Interuniversitario de Educación Popular y los vínculos nacionales e internacionales del grupo unicaucano, el departamento de Pedagogía aportó desde la formación de los estudiantes de la Licenciatura en Educación Física, como una primera fase del proyecto.

En esta fase, los estudiantes que hacen sus prácticas en las escuelas públicas Mercedes Pardo de Simmons y José Eusebio Caro, empezaron a realizar en estas instituciones actividades que permitieran identificar los problemas fundamentales de formación y diseñaron, entre estudiantes practicantes, profesores y estudiantes de las escuelas, un plan de acción con soluciones.

En sus prácticas, los futuros maestros observaron cambios en la manera en que los profesores brindaban sus clases de Educación Física, pues la concepción era que consistía en hacer ejercicio solamente. Sin embargo, lograron implementar una metodología que involucraba a niños y profesores de planta en la solución de problemas sociales que se habían identificado previamente.

Además, los estudiantes practicantes, descubrieron cosas como que los niños de escuelas públicas tenían mejor coordinación, dado su mayor contacto con la naturaleza en zonas menos urbanizadas; contrario a los chicos de escuelas privadas, que pasaban más tiempo frente al computador.

Stella Pino Salamanca, investigadora del grupo, contó que además de la formación de estudiantes de la Licenciatura en Educación Física, que llevaron a la práctica sus conocimientos en Educación Popular, el grupo ha alcanzado logros como implementar la cátedra Paulo Freire y un espacio llamado La música como expresión cultural y política, que busca encontrar los mensajes políticos, educativos y sociales que dejan las canciones que escuchan los chicos.

Según la docente, fue importante que los estudiantes conocieran el trabajo de Paulo Freire, y no sólo a los teóricos tradicionales que se estudian generalmente en la universidad, en los programas de Licenciaturas.

Cuenta el profesor Robert Euscátegui, que aunque inicialmente encontraron resistencia por parte de profesores y niños, después de implementar las metodologías de educación popular, los mismos estudiantes pedían contenidos diferentes en sus clases de Educación Física.

Luego de terminar esta primera fase, el Grupo de investigación en Educación Popular y Comunitaria, uno de los de mayor trayectoria en el trabajo con comunidades, espera continuar las siguientes fases en las restantes licenciaturas que ofrece la Universidad del Cauca.

Escrito por:
Silvana Torres
Oficina de Comunicaciones
Vicerrectoría de Investigaciones
Correo electrónico: comunicacionvri@unicauca.edu.co
Teléfono: 8209900 - ext. 2652

Publicado el 25 de octubre de 2011

Comentario de Juan del CESA el octubre 2, 2011 a las 4:47pm

Nueva Red Innovemos una red de intercambio para la innovación de la educación

de Comision Nacional Dominicana para la UNESCO, el Martes, 27 de septiembre de 2011 a las 11:02

La Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago) tiene el agrado de compartir, a través de la página web de la Red Innovemos, una primera selección de experiencias de buenas políticas y prácticas de alfabetización de personas jóvenes y adultas. El trabajo, iniciado en abril de este año, con el envío de un documento que establece criterios de selección y un formulario para completar por quienes desarrollan las experiencias, dará origen a una publicación de la serie de libros editados por la misma Red.

 

La Red Regional de Innovaciones Educativas para América Latina y el Caribe, Red Innovemos, es un espacio interactivo y foro permanente de reflexión, producción, intercambio y difusión de conocimientos y prácticas acerca de la innovación y el cambio educativo. Por ello, le invitamos a visitar nuestra página web www.redinnovemos.org , donde encontrará una amplia base de datos de innovaciones y experiencias educativas en diversas áreas temáticas.

 

Estas son la diez experiencias publicadas hasta el momento:

 

1.-  Núcleo de Educación de Jóvenes y Adultos del Centro Municipal de Estudos e Projetos Educacionais

      Julieta Diniz de la Municipalidad de Uberlândia, Brasil:

       http://www.redinnovemos.org/content/view/1392/17/lang,sp

 

2.-  Alfabetización y Educación Básica de Jóvenes y Adultos – INEA – México

       http://www.redinnovemos.org/content/view/1391/17/lang,sp

 

3.- Centro Municipal de Educación de Jóvenes y Adultos (CEJA) del Municipio de Erechim , Brasil

       http://www.redinnovemos.org/content/view/1389/39/lang,sp

 

4.-   Programa de Alfabetización con jóvenes, adultos y personas mayores . Núcleo de Educación Popular Paulo Freire (NEP)

       de la   Universidad de Estado de Pará (UEPA), Brasil

        http://www.redinnovemos.org/content/view/1388/39/lang,sp

 

5.- Aprendizajes en Familia  - CREFAL – México

       http://www.redinnovemos.org/content/view/1387/42/lang,sp

 

6.- Estrategia Nacional de Alfabetización Integral – CONALFA – Guatemala

       http://www.redinnovemos.org/content/view/1386/103/lang,sp

 

7.- Projeto de Escolarização de Jovens e Adultos, Agentes Indígenas de Saúde e de Saneamento, Guarani do Rio de Janeiro –

     EJA Guarani - Secretária de Educação, Ciência e Tecnologia de Angra dos Reis

                   http://www.redinnovemos.org/content/view/1393/39/lang,sp

 

            8.-  Programa de Alfabetización "Yo si puedo aprender" Ministerio de Desarrollo Social de Panamá –

                  Coordinación Nacional de Alfabetización

                  http://www.redinnovemos.org/content/view/1394/39/lang,sp

 

            9.- Alfabetización y Formación de base en comunidades desfavorecidas del Sudeste de Haiti / LIFE -

                 Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a     lo Largo de Toda la Vida (UIL)

                 http://www.redinnovemos.org/content/view/1395/39/lang,sp

 

           10.-  Paraguay Lee y Escribe - Ministerio de Educación y Cultura - Dirección General de Educación Permanente

                   http://www.redinnovemos.org/content/view/1396/17/lang,sp

 

La Red Innovemos está abierta a la incorporación de nuevas experiencias de alfabetización, para ello, adjuntamos un link con el documento base “Criterios para la selección de  buenas políticas y prácticas”, junto con el formulario correspondiente: http://www.redinnovemos.org/content/view/1397/61/lang,sp

 

Agradecemos la colaboración de quienes han enviado sus experiencias y reiteramos la invitación para el envío de otras nuevas.

 

Cordialmente

 

María Eugenia Letelier, Consultora en Educación de Personas Jóvenes y Adultas,  OREALC/UNESCO Santiago

María Isable Infante, Consultora en Educación de Personas Jóvenes y Adultas, OREALC/UNESCO Santiago

Daniela Eroles, Coordinadora Red Innovemos, OREALC/UNESCO Santiago

 

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